Ecologistas en Acción, 18 de Noviembre de 2005

NEFASTA POLÍTICA AMBIENTAL DE ESPERANZA AGUIRRE

Con motivo del segundo aniversario de Esperanza Aguirre como Presidenta de la Comunidad de Madrid, Ciudadanos contra la Especulación Urbanística [1] ha representado un entierro en el que el difunto era el Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Junto al difunto se enterraba toda la normativa ambiental que en los 22 años de vida de la Comunidad de Madrid han ido elaborando los diferentes Gobierno regionales democráticos. De esta manera se pretendía hacer una dura crítica a la nefasta política ambiental desarrollada por el Gobierno de Esperanza Aguirre en sus dos años de legislatura.

Para las asociaciones vecinales y ecologistas, en los dos últimos años, no sólo no se ha avanzado en materia ambiental, sino que se está produciendo un alarmante retroceso. La legislatura de Esperanza Aguirre se inició eliminando la Consejería de Medio Ambiente como órgano independiente y unificándola a la de Urbanismo. Así se creó la actual Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Los temores que surgieron entonces se han cumplido con creces, la Consejería de Medio Ambiente ha desaparecido y ha dado lugar a un órgano que no sólo no vela por la defensa y conservación de los valores naturales, sino que además ampara los proyectos más impactantes y legitima actuaciones que en otros tiempos no se hubieran permitido. Esta situación está creando un ambiente insostenible de impunidad donde las mayores barbaridades ambientales se disfrazan de actuaciones legítimas e incluso ecológicas. Un ejemplo ilustrativo es la transformación en senda ecológica, con presupuesto de la Consejería de Medio Ambiente, de una pista ilegal realizada por el Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada en zona de máxima protección del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. O la colocación por Esperanza Aguirre y el Consejero de Medio Ambiente de la primera piedra de unas viviendas “ecológicas” pero sin licencia que el Ayuntamiento de Torrelodones pretende levantar en una zona verde.

El silencio del Gobierno regional frente a la avalancha de planes generales que en ocasiones incumplen la normativa ambiental, clasificando como urbanizable suelo protegido o siguiendo procedimientos al margen de lo que establece la Ley del Suelo es muy preocupante. Igualmente la inactividad frente a las constantes denuncias por construcciones ilegales resulta alarmante. “Somos los ciudadanos y organizaciones ecologistas los que nos vemos obligados a recurrir a los tribunales para restaurar la legalidad urbanística y ambiental porque las administraciones competentes no lo hacen”.

La falta de transparencia y ausencia de participación es otra característica de este gobierno, los planes en los que la ley obliga a que exista participación de las asociaciones interesadas se hacen en el mayor de los secretos y de espaldas a los sectores interesados. Un ejemplo de esto es lo que está sucediendo con la elaboración del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama y el futuro Parque Nacional o, la revisión del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la ZEPA de los Encinares de los ríos Alberche y Cofio (zona donde se pretende desdoblar la carretera M-501).

Otro asunto preocupante es la revitalización de proyectos altamente impactantes que ya habían sido desestimados por anteriores Gobiernos regionales. Aunque el caso más conocido es el del desdoblamiento de la carretera M-501, donde el Gobierno regional está mostrando el desprecio más absoluto a la legalidad ambiental regional, nacional y europea, no es el único. El desdoblamiento de la carretera M-600, entre Guadarrama y El Escorial o, la aprobación de una nueva carretera entre La Hiruela y Puebla de la Sierra, en la Sierra Norte, son otros ejemplos.

Por otra parte, la gestión del agua en la Región, ha supuesto este verano, un ejemplo de hasta donde puede llegar la frivolidad del actual Gobierno regional. Mientras se derrochaba agua, en año de sequía, la Presidenta ridiculizaba cualquier medida de ahorro de agua calificándolas de medidas de “escasez” y “racionamiento”. Sin embargo, al mismo tiempo exige a la Administración central la construcción de nuevos embalses fuera de los límites regionales, en los ríos Jarama, Alberche y Sorbe. Se da la circunstancia de que estos embalses fueron rechazados por los anteriores gobiernos centrales por su escasa utilidad y su gran impacto ambiental.

La desidia del Gobierno de Esperanza Aguirre también se ha demostrado en materia de calidad del aire y energía. Mientras este verano se anunciaba un magnífico Plan Azul para mejorar la calidad del aire en Madrid, las superaciones de los niveles de ozono han pasado de 123 en 2004 a 280 en 2005. Por otro lado el Plan Energético de la Comunidad de Madrid supone un incremento del 135% de emisiones de CO2. Es decir, se pasaría de 19,2 millones de toneladas de CO2 en 1990 a 45,3 millones en 2012. Muy por encima de los compromisos internacionales de nuestro país que no prevén incrementar las emisiones más de un 15% en 2012 con respecto a 1990

En definitiva, ante este panorama podemos afirmar que nunca en Madrid se había vivido una situación ambiental como la que se está padeciendo. La Consejería de Medio Ambiente, tras la unificación con Urbanismo, ha pasado de ser garante de la defensa y conservación de la naturaleza a ser su principal enemigo. Para Ecologistas en Acción estamos viviendo el peor momento para el medio ambiente regional desde que en 1983 se creó la Comunidad de Madrid. Esperamos que sólo sea un episodio pasajero y que en breve lleguen mejores tiempos.


Publicado en: http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=3433