Ecologistas en Acción, 21 de Noviembre de 2005

EL PEIT: insostenible, inconsecuente y negativo

Las conclusiones de las Jornadas celebradas en Madrid este fin de semana para analizar el Plan de Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) del Ministerio de Fomento, aún pendiente de ser aprobado por Las Cortes, son demoledoras. Efectivamente, se trata de un plan que agudizará los principales problemas ambientales; es inconsecuente porque plantea construir justo las infraestructuras que el propio Plan señala como más contraproducentes; por último, la enorme partida presupuestaria que se destinará al infraestructuras no tendrá la rentabilidad económica que se pretende y se hará a costa de otras muchas necesidades sociales más perentorias.

Cerca de 100 expertos han debatido en este pasado fin de semana en Madrid en el marco de unas jornadas organizadas por Ecologistas en Acción que analizaban las consecuencias del Plan de Infraestructuras que Fomento pretende llevar a la práctica. Profesores universitarios, investigadores, expertos en transporte y en medio ambiente, miembros de grupos ecologistas y de otros colectivos sociales han llegado a una conclusión unánime: el PEIT es un plan tremendamente negativo para nuestro desarrollo económico, nuestro medio ambiente, nuestra cohesión territorial y nuestras necesidades de desarrollo social.

Desgraciadamente, como viene siendo habitual, en las jornadas no ha sido posible contar con la participación de responsables políticos del Ministerio de Fomento. La experiencia demuestra que este Ministerio no debate sobre estos asuntos con los movimientos sociales ni con grupos que mantengan planteamientos críticos con el PEIT. Muy distinta, sin embargo, es su actitud con la gran patronal de la construcción, agrupada en torno a Seopan.

Un Plan insostenible

No de otra forma se puede calificar un Plan que lejos de contribuir a mejorar nuestra contribución al principal problema ambiental al que se enfrenta la Humanidad, el cambio climático, incrementará enormemente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Hasta los propios estudios encargados por Fomento demuestran que el PEIT impedirá que España cumpla en Protocolo de Kioto.

Por otra parte, los nuevos 6.000 km de autopista y 9.000 km de alta velocidad ferroviaria previstos supondrá una brutal fragmentación del territorio. Así, según los estudios presentados en las jornadas, estas infraestructuras afectarán nada menos que a 327 espacios protegidos de la Red Natura 2000 (ZEPA y LIC).

Un Plan inconsecuente

El propio documento del PEIT confirma que nuestra dotación de autovías y autopistas es puntera Europa: España es el segundo país europeo con más kilómetros de autovías y autopistas (apenas superado por Alemania) y el primero en kilómetros por vehículo o en kilómetros por habitante. Curiosamente, tras este análisis previo, el Plan plantea la construcción de 6.000 km de autovías más en sus primeros años de vigencia. Además, en documentos anexos al PEIT, como el Informe de Sostenibilidad Ambiental, se afirma que el principal factor de insostenibilidad del transporte en España es su sobredotación de carreteras de alta capacidad, que anima cada vez a más gente a utilizar su automóvil en lugar de otros medios de transporte más sostenibles.

Otra flagrante contradicción: el PEIT afirma que no es razonable desdoblar una carretera para un tráfico de menos de 10.000 vehículos al día. Pero la mayor parte de las nuevas autovías se pretenden construir en lugares que ni siquiera llegan a la mitad de estas intensidades de tránsito.

Un plan negativo para el desarrollo económico y social

El PEIT pretende consumir nada menos que 248.892 millones de euros para su desarrollo completo, es decir, la friolera de 7.300 millones de pesetas diarios durante sus 15 años de vigencia. Si algo ha quedado claro de los análisis realizado en las jornadas es el tremendo coste de oportunidad que supone esta brutal inversión en autovías y trenes de alta velocidad, que, lógicamente, se detraen de otros capítulos (educación, I+D, sanidad, prestaciones sociales...).

Llamativa es la comparación con Irlanda, que partiendo de una situación de desarrollo similar a la española ha invertido la mayor parte de los fondos europeos recibidos durante las dos últimas décadas en educación e I+D, mientras que nosotros los hemos dedicado prioritariamente a asfaltar nuestro territorio. Pues bien, muchos indicadores de desarrollo y sostenibilidad indican a las claras que el avance en Irlanda ha sido enorme, mientras que el Estado español sigue en los últimos puestos para estos indicadores de la Europa de los 15.

Otro de los temas que más han concitado debate en las jornadas es el hecho de que nuestro sistema de transporte dependa en un 98% del petróleo y que el PEIT, que se supone que planifica esta materia durante los próximos 15 años, ignora y elude por completo el análisis de las repercusiones que puede tener sobre nuestra economía las más que probables incertidumbres e incrementos de precio ligados al suministro del petróleo. Si ir más lejos, hace apenas dos semanas, Suecia ha declarado que va a tratar de “desengancharse” de su dependencia del petróleo, para atajar este problema. Más cerca de nuestras fronteras, la semana pasada, el primer ministro francés, declaraba que éste era un tema de primera magnitud al que hay que dedicar muchos esfuerzos. Lejos de tomar medidas en este sentido, nuestro PEIT ahonda en las condiciones para que la inestabilidad del mercado del petróleo afecte aún más a nuestra economía.

Publicado en: http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=3314